Jugos Orgánicos

Santiago Mora, profesional del cine y la fotografía, llegó a Colombia a principios del 2013 luego de trabajar siete meses en Estados Unidos en la producción de una película.

Venía de un estilo de vida saludable que incluía el consumo de alimentos orgánicos. “Allá me tomaba todos los días cinco jugos diferentes, con gran porcentaje de fruta, sin colorantes, sin saborizantes ni conservantes”, dice Mora, gerente general de Jugos Mamba.
Una vez en Bogotá, asegura el productor audiovisual, no encontró algo similar, y por eso decidió “desarrollar un producto 50 por ciento fruta, sin colorantes, sin saborizantes y pasteurizado”.

La idea se materializó en septiembre del 2013 con la creación de Mamba, una empresa de jugos naturales que combina frutas tradicionales con exóticas del Amazonas, como el camucamu y el copoazú, recolectadas por indígenas y campesinos de Tarapacá, una población localizada en la cuenca del río Putumayo.

Con seis sabores libres de aditivos sintéticos, esta empresa con una planta en Siberia, Cundinamarca, vendió 6.000 unidades, por valor de 40 millones de pesos, en los últimos tres meses de ese año. En el 2014, con una producción de 7.500 unidades mensuales, la compañía obtuvo ventas de 190 millones de pesos al año.

Ante este crecimiento, y la necesidad de potenciar la compañía, en el 2015, Mamba recibió asesoría del programa Innpulsa, creado en el 2012 por el Ministerio de Comercio, Industria y Turismo, Mincit, con el fin de ayudar a crecer a los emprendedores e innovadores del país.

Este programa del Gobierno Nacional tiene la meta de atender, en este año, más de 6.000 empresas y emprendedores en diferentes regiones.

Como empresa innovadora, Jugos Mamba fue beneficiada hace dos años con un crédito por 40 millones de pesos, que, según su gerente, invirtieron en la adquisición de mayores volúmenes de insumos, con lo que lograron menores costos. Pero, a su vez, aumentaron la producción.

Es así como en el 2015 llegaron a una cifra récord de 15.000 botellas de 250 mililitros al mes y unas ventas de 390 millones pesos en el año. En el 2016, la empresa pasó a 18.000 unidades mensuales (incluidas botellas de 400 ml) y 450 millones de pesos en ventas, y en lo corrido del 2017, la producción aumentó a 30.000 botellas al mes y proyectan ventas, al final del año, de 1.100 millones.

En la actualidad este joven empresario, de 29 años, comercializa sus productos en Bogotá, Medellín, Cartagena, Bucaramanga y Cali, y tiene proyectado llegar a once ciudades más y explorar los mercados de Italia, España, Bélgica y Canadá.

En este punto, Santiago recurrió al programa Aldea, un modelo de servicio que forma parte de Innpulsa Colombia, entidad adscrita al Mincomercio que brinda asesoría financiera y en mejoramiento de procesos productivos, entre otros, y que este año espera atender a 700 innovadores y empresas emergentes.

“Nos postulamos a Aldea a través de internet, que luego nos conectó con expertos en temas de emprendimiento, donde contamos la historia de Mamba, y luego nos enlazaron con nuevas líneas de crédito”, dijo.

Con la intervención de Aldea, Mamba logró, a principios de este año, la aprobación de un nuevo crédito de 140 millones de pesos, con lo que buscan materializar los proyectos de expansión en el país y el exterior.

EL TIEMPO

* Concepto y redacción editorial: Unidad de Contenidos Especiales EL TIEMPO. Con el patrocinio del Ministerio de Comercio, Industria y Turismo.

Fuente: El Tiempo

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